Historia I
....... LA HISTORIA.......
Historia II
....... LA otra HISTORIA.......
Historia III
....... -Veo que te balanceas pero no sonríes, pequeña.
-(Se seca una lágrima)
-Ni respondes
-(Disiente)
-Pero oyes.
-(Asiente)
-¡Al menos gesticulas!
-(Se seca otra lágrima)
-Me verás muy grande, supongo, desde ahí… pero no te asustes. Es normal. No te creas que sea porque eres pequeña, pequeña. ¿Quién de los dos es el grande que se balancea en la Luna?
-(Estira las piernas y toma más impulso)
-Entonces… ¿Por qué soy yo el que sonríe y tú la que sufre? ¿Qué nos diferencia?
-(Señala hacia su infinito)
-¿El marco crees?
-(Se encoje de hombros)
-Es bien posible… déjame que te cuente… todavía recuerdo lo mal que lo pasaba cuando tenía marco.
-(Sonrisa cínica)
-Sí. Es verdad. Me sentía atrapado, cohibido, atado. No lo veía, como el tuyo, pero sentía que estaba ahí, palpitante, diciéndome una y otra vez, y otra que ese era mi límite, que no podría pasar. Cada vez que quería dar un paso al frente me chocaba y retrocedía dos. Como un estúpido seguía intentando avanzar, hasta que un día el impacto me tiró al suelo. Y sé que entonces muchos se habrían quedado lloriqueando y finalmente abandonado todo. ¿Pero sabes qué hice?
-(Con un brillo en los ojos agita enérgicamente la cabeza)
-Soñé.
-(Levanta una ceja, confusión)
-Soñé… soñé hasta vivir mi propio sueño.
-(Levanta la otra ceja, incredulidad)
-Imaginé lo que no me dejaba alcanzar el marco y lo hice mío sin tenerlo. Lo disfruté hasta que la vida me parecía ridícula sin mi sueño. Sin mi felicidad. Entonces desperté.
-(Abre la boca, sorpresa)
-¿Y qué pasó?
-(Se agita ansiosamente, esperando la respuesta, impaciencia)
-Desperté y con una sonrisa rompí mi marco invisible. No lo veía pero oí sus pedazos cayendo al suelo y su existencia desvaneciéndose. Y entonces fui libre. Libre de luchar por la felicidad que había soñado.
-(Pensativa)
-¿Lo probamos?
-(Cara interrogante)
-Cierra los ojos… eso… Ahora piensa que estás a mi lado. Piensa que eres libre. Piensa que eres feliz. Piensa lo que tú quieras. Porque puedes pensar lo que quieras. Y hacer lo que quieras.
-(Ojos cerrados, concentración)
-Ahora levántate y anda. Solo hazlo. Guíate por mi voz… ¡Aquí! ¡Aquí! Extiende la mano… ¡Te tengo!
-(Abre los ojos repentinamente. Mira alrededor, boquiabierta)
-Bienvenida.
-(La alegría desborda sus ojos. Se le contagia a la boca. Al gesto y a la postura acto seguido. Felicidad)
-¡Eh! Mírame. ¿Ves cómo te sientes? ¿Te gusta?
-(«Sí, sí… ¡sí!» parecían gritar sus labios mudos y expresar sus aguados ojos)
-Pues es un sueño. Despierta.
-(Cara de indignación, desprecio)
-Vuelve en ti. Es lo que te toca. Sabes que esto no es real.
-(Comprensión. Resignación)
-Pero… prométeme que sonreirás, pequeña. Con este fantástico sueño.
-(Sonrisa sin excesos, sin enseñar los dientes. Se deja hundir en su propia existencia y vuelve a sentir su marco. Cae desde la Luna, grácilmente, las manos en los infinitos hilos, hasta volver a sentir su lugar. Se vuelve a balancear. Feliz)
-Que sonrisa más bella…
.......
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